Servicios

EL Grupo de Física Forense está capacitado para colaborar en los siguentes temas:

  Asesoramiento

El grupo de física forense brinda asesoramiento en problemas técnicos vinculados a la actividad judicial. Somos una puerta de acceso a la red académica informal de expertos e investigadores capaces realizar estudios en diversas áreas del conocimiento, con posibles aplicaciones forenses.

Algunas áreas forenses se encuentran bien desarrolladas y existen procedimientos estándar para responder las inquietudes que se plantean en un juicio. Pero algunos casos requieren un análisis más minucioso que lo habitual, y es entonces que puede ser útil el contacto académico.

Por otra parte existen casos en los que, para realizar un aporte significativo, es necesario desarrollar una técnica novedosa. La relación con los investigadores resulta fructífera para explorar las posibles estrategias de resolución.

  Cursos

El propósito principal del grupo de física forense consiste en la formación y perfeccionamiento de aquellos que actúan directa o indirectamente en el proceso judicial. Para ello hemos participado y organizado cursos y conferencias dirigidos al personal judicial y a miembros de la Policía. También hemos organizado seminarios con el objetivo de intercambiar experiencias entre aquellos que se dedican a esta actividad.

Los miembros del grupo ofrecen cursos de perfeccionamiento forense a pedido de los interesados. Los temas que se tratan en los cursos van evolucionando según el estado de las investigaciones en el tema o el interes de los participantes.

Consulte nuestra lista de cursos sugeridos.

  Microscopía electrónica de barrido

El microscopio electrónico de barrido, más conocido por su acrónimo inglés SEM ( Scanning Electron Microscope), produce una imagen usando un haz de electrones que barre la muestra, en vez de un haz estacionario de luz como usa el microscopio óptico convencional.

Las mediciones se llevan a cabo en el microscopio SEM Philips 515 del Centro Atómico Bariloche. Para el análisis cuantitativo se usa un espectrómetro dispersivo en energáa (EDS) EDAX 9900.

La microscopía óptica tropieza con una limitación ineludible: la longitud de onda de la luz visible. Es imposible producir imágenes de detalles más pequeños que la longitud de onda de la luz usada. En la práctica, un microscopio óptico no llega mucho más allá de los 1000 aumentos.

El uso de electrones, en cambio, posibilita llegar a aumentos mucho mayores. Se puede trabajar con 10.000 aumentos en muestras malas, y hasta con 180.000 en casos favorables.

El microscopio electrónico de barrido produce imágenes similares a las ópticas, pero con una gran profundidad de foco que les confiere una apariencia tridimensional característica, y brindando otra clase de información.

El SEM dirige sobre la muestra un haz de electrones de energía determinada. El receptáculo donde se encuentra la muestra debe estar bajo alto vacío, pues la presencia de gas atenuaría el haz. Cuando el haz electrónico finamente colimado, incide en la superficie de la muestra que se examina, la interacción entre los electrones y los átomos de la muestra da origen a distintos tipos de señal. Las principales son: los electrones reflejados, provenientes del haz incidente y que rebotan del blanco, son los electrones retrodifundidos; los electrones que el haz arranca del blanco se llaman secundarios, el consiguiente reordenamiento de los electrones dentro de los átomos del blanco emite rayos X.

Cada una de estas señales tiene su uso, y el operador puede elegir a cuál acudir en un momento dado, ya que se generan simultáneamente.

La emisión de electrones secundarios depende fuertemente de la topografía de la muestra: las zonas altas emiten más que las bajas, lo cual hace que la imagen producida por estos electrones sea muy similar a la producida por un microscopio óptico, pero de mayor profundidad de foco. Por supuesto, no tiene colores, que son una propiedad de la luz visible.

La retrodifusión de electrones, en cambio, depende del número atómico del blanco: los átomos más pesados reflejan más electrones que los más livianos. Las imágenes producidas por electrones retrodifundidos no muestran relieve como las anteriores, pero muestran claramente zonas donde hay átomos pesados, aunque estén tapados por otros más livianos, pues el haz electrónico penetra en la materia. En consecuencia, la imagen de electrones retrodifundidos se parece más a una placa de rayos X médica.

Por último, los rayos X emitidos son caracterásticos de los átomos que los emiten, y permiten un análisis cuantitativo de sustancias en cantidades muy pequeñas. Aunque se puede representar esta información sobre un mapa bidimensional, se los suele representar como un `espectro'.

Este tipo de microscopía permite analizar con gran claridad disparos cercanos, comprobar la existencia de microgránulos de plomo del tamaño de glóbulos rojos, o quemado microscópico de fibras textiles.

   Las muestras

El SEM no acepta muestras líquidas, y los tejidos vivos deben ser secados, en general con técnicas de liofilizado o equivalentes. Dado que se debe recubrir a las muestras con una microcapa evaporada de oro o grafito para asegurar su neutralidad eléctrica, este tipo de análisis no se puede considerar totalmente no-destructivo.

Se recomienda a los interesados en usar el servicio para fines criminalísticos que consulten por FAX o correo electrónico, adelantando necesidades, con qué material se cuenta, y pidiendo presupuesto antes de enviar muestras. En caso de duda, ponerse en contacto con el grupo de Física Forense.

  Análisis por activación neutrónica

Los problemas balísticos suelen ser los que más directamente aprovechan el análisis por activación neutrónica. En efecto, la presencia de un halo difuso de residuos alrededor de un orificio de entrada denota un disparo cercano.

Los métodos químicos son los comúnmente usados para determinar la presencia de residuos de disparo. La zona aledaña al orificio es tratada con reactivos para mostrar la presencia de elementos o compuestos típicos en el residuo, generalmente nitritos, que son productos de la deflagración de la pólvora del cartucho.

Existen métodos físicos de análisis mucho más sensibles que los de la química húmeda. Uno de los principales es el análisis por activación neutrónica, conocido generalmente por sus siglas inglesas NAA ( neutron activation analysis ).

El método consiste en lograr que algunos de los núcleos presentes en la muestra se vuelvan radioactivos y emitan sus radiaciones características. La detección con equipos especiales de estas radiaciones permite individualizar los átomos presentes. También se cuentan los eventos radioactivos, lo cual permite contar cuántos átomos hay en la muestra.

Hay que destacar que el método de NAA permite detectar elementos individuales, y no distingue la estructura molecular que contiene a cada átomo.

Si bien los átomos radioactivos son fáciles de individualizar y contar, el hecho es que las muestras a analizar en la vida real generalmente no son radioactivas. Lo que se hace es irradiarlas , someterlas a un bombardeo de neutrones que transforman a algunos de los átomos en isótopos radioactivos. Para que el metodo sea útil el bombardeo debe ser muy intenso y controlado. Es esta manera de volver radioactivos a los átomos que naturalmente no lo son, lo que da origen al nombre del método.

El NAA, de gran importancia en la investigación científica básica y aplicada, se comenzó a aplicar a problemas forenses alrededor de 1963. En la actualidad se reconoce su enorme sensibilidad y confiabilidad. Su principal desventaja es el costo, no de cada análisis en sí, sino del equipo necesario para irradiar las muestras: un reactor nuclear; una inversión que va más allá de los recursos de cualquier departamento de policía. En nuestro país hay sólo dos lugares donde se puede hacer esta clase de análisis: en los laboratorios de la CNEA en Ezeiza, y en el reactor nuclear RA-6 del Centro Atómico Bariloche, también dependiente de la CNEA.

Se ha usado el NAA para determinar distancia de disparo, y para analizar y comparar muestras de pintura de vehículos. Un campo todaváa virgen en nuestro país, pero que tendrá un enorme desarrollo a juzgar por lo que sucede en el exterior, es el de los litigios por contaminación ambiental. En estos casos, suele tratarse de concentraciones muy pequeñas de contaminantes exóticos, y el NAA ya ha probado su utilidad en estas circunstancias.

   Las muestras

La preparación de muestras para ser analizadas por NAA no reviste dificultades, pues en general alcanza con las precauciones usuales. El método permite trabajar con muestras líquidas sin ningún problema.

Las muestras deben ser enviadas claramente separadas y etiquetadas. Las cantidades de material necesarias son pequeñas, pero se debe poner especial cuidado en no contaminarlas al recolectarlas o cortarlas.

Debe destacarse que, siempre que las muestras sean suficientemente pequeñas como para poder acceder a las áreas de irradiación del reactor RA-6 (alrededor de 1 cm3), el método es no-destructivo. Las muestras se conservan para su posterior control.

Se recomienda a los interesados en usar el servicio para fines criminalísticos que consulten por FAX o correo electrónico, adelantando necesidades, con qué material se cuenta, y pidiendo presupuesto antes de enviar muestras. En caso de duda, ponerse en contacto con el grupo de Física Forense.